viernes, 20 de junio de 2014

CURSO B-LEARNING DE ITALIANO 5° Y 6° EN LA FES ARAGÓN Elizabeth Vizuet

I.             Introducción                     ­

El portal de CNN de septiembre 2013 nos indica que 34.7 millones de mexicanos acceden a las redes cotidianamente, mismas que define como formas de interacción social, donde hay un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de diversa complejidad con el fin de potenciar sus recursos.
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CNN (2013).

En esta gráfica de la Asociación mexicana de internet (2011) podemos ver indicadores sobre el uso de las redes sociales en nuestro país, siendo el líder Facebook,Twitter, Youtube. Es un gran porcentaje el que tiene acceso a las mismas pues se han convertido en acciones comunes de nuestra vida diaria.

Ahora, nosotros como docentes sabemos que un gran porcentaje de nuestros alumnos usan estas redes sociales no sólo para subir fotografías o etiquetar la plaza donde se encuentran. Estas formas de interacción también las usan para estudiar, para agregar páginas de gramática italiana, de música o hacer nuevos amigos italianos y practicar la lengua a través del chat, del Skype.  

Así que si unimos estas herramientas a nuestras prácticas diarias tendremos nuevas opciones para mejorar y hacer más atractivas nuestras clases.
Sin embargo para muchos profesores ha sido grande el desconcierto por los cambios tan acelerados que han provocando las tecnologías digitales.

II.           Desarrollo

Esta gráfica del INEGI (2011) nos muestra que la población joven de nuestro país es la que usa predominantemente las TIC, quizá aprovechando las computadoras y el internet de las universidades o desde su trabajo, pero es innegable el uso de estas herramientas digitales.

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INEGI (2011).
Por otro lado, la UNAM siempre ha alentado a sus docentes a crear e innovar con lo que ocurre a nuestro alrededor. Fue así como empezaron a surgir los primeros cursos B-learning en algunas carreras de esta honorable universidad.

Pero primero, retomemos las palabras de  Adell (2014) y entendamos que es un curso B-learning: el término se utiliza para designar a la práctica educativa que combina, integra, complementa, mezcla o hibridiza la modalidad presencial con la modalidad virtual o a distancia.

En los centros de lenguas extranjeras también comenzaron a innovar con la creación de cursos vía internet. Los primeros en la FES Aragón fueron sólo de Comprensión de lectura, cuya aceptación fue considerablemente buena. Pues como mencionan Aguerrondo y Xifra (2002) innovar es cambiar el paradigma porque los cambios que hoy enfrentamos en nuestras escuelas requieren ni más ni menos, cambios en los paradigmas que han estado definiendo las reglas de juego con las cuales nos hemos manejado hasta ahora.

Así, el departamento de italiano sabía que enseñar y aprender con libros y materiales impresos tenía sus días contados, pues los chicos sienten más propia y próxima una máquina electrónica de juegos que una novela, pasan más tiempo ante una pantalla que ante las páginas impresas de un libro.

Hoy en día, muchos de nuestros universitarios  tienen su propio celular con servicio de internet, cuentan con diferentes correos electrónicos, juegan y conversan sobre sus distintas consolas de videojuegos, están en contacto con sus amigos a través de las redes sociales, escuchan música en sus ipod y tienen resguardados sus trabajos escolares en la Drop-box. Es decir, niños y jóvenes de este siglo XXI desarrollan en los ámbitos extraescolares muchas y variadas experiencias multimediáticas y sobre todo están inundados de información muy diversa.

Ya nos dice Moravec (2014): La cultura del siglo XXI es multimodal, es decir, se expresa, produce y distribuye a través de múltiples tipos de soporte (papel, pantalla), mediante diversas tecnologías (libros, televisión, computadoras, móviles, internet, etc.) y emplea distintos formatos y lenguajes representacionales (texto escrito, gráficos, lenguaje audiovisual, hipertextos, etc.)

Fue así que después de diferentes cursos-talleres y diplomados, el departamento de italiano de la FES Aragón decidió aprovechar este interés por las Tic y crear un curso B-learning para los alumnos de quinto y sexto nivel, que por diversas situaciones no lograban concluir el B-1 que indica el Marco Común Europeo para el Estudio de las lenguas.

Pero, ¿a qué tipo de alumnos va dirigida esta manera de aprender? El B-learning va dirigido a estudiantes autónomos en sus hábitos de estudio, que están acostumbrados a realizar trabajo independiente y también colaborativo vía internet, con una fuerte autoestima para autoevaluarse siendo consciente de sus errores, de lo que les falta; deben contar con actitudes de respeto para una crítica constructiva y propositiva para la autoevaluación  y valorar las opiniones y/o propuestas de sus compañeros. Pero creo sobre todo que debe ser un óptimo organizador de su tiempo, pues los participantes tienen mayor libertad en cuanto a la hora y la forma en que estudian, es decir, es un curso flexible y el control depende más de ellos que del docente o tutor y por lo tanto adquieren mayores responsabilidades.

Por otro lado el docente debe saber analizar, seleccionar y combinar las estrategias de enseñanza para las sesiones presenciales, las actividades en línea, debe ser altamente creativo, debe conocer las E-competencias. Debe saber diseñar actividades didácticas individuales y grupales, de comunicación, de trabajo colaborativo, de creación en los espacios electrónicos que la plataforma nos permita.

Debemos contar con una formación en tecnología educativa, como menciona Goldin (2014): desarrollar una propuesta metodológica de interacción para guiar a los estudiantes a construir saberes a través de las actividades del B-learning para potenciar el desarrollo de las funciones superiores del pensamiento con metodología de resolución de problemas, estudio de casos.

Sin duda este tipo de curso es un desafío comparado con la enseñanza tradicional, desde la organización de lo que se enseña hasta la evaluación de los aprendizajes a través de los portafolios electrónicos, las tutorías, la comunicación síncrona y asíncrona. El profesor se convierte en diseñador, productor, y facilitador. Aguerrondo y Xifra  (2002) resumen muy bien un curso Blended-learning: los designios de estos entornos, propician que una variedad de recursos y elementos se entremezclen, estimulando y motivando a los participantes, aunque no siempre, dicha mixtura resulte pertinente, pues cualquier esfuerzo emprendido para innovar acarrea siempre ciertos retos ineludibles como también fracasos estrepitosos.

Es por ello que considero que la actualización docente debe ser primordial, y el curso lo bastante flexible para reparar cualquier inconveniente que se presente sin olvidar que el fin último es el enriquecimiento y la integración de las dos modalidades. Por ello, debemos estar informados de las innovaciones que surjan en este ambiente escolar y sin miedo, adaptarlas, ponerlas en práctica y proponer nuevas herramientas.

Por último quiero hablar de las ventajas que implica el B-learning para nuestros alumnos. Este tipo de cursos es de gran apoyo para estudiantes con necesidades educativas diferentes a los del sistema escolarizado, es decir, alumnos que ya se encuentran en los últimos semestres de sus licenciaturas, la carga de trabajo es mayor, están realizando su tesis, el servicio social, o ya se han incorporado al mercado laboral y no cuentan con la disposición de tiempo necesaria para concluir con los requisitos de lenguas para su titulación en un sistema totalmente escolarizado. Todos estos impedimentos pueden ser compensados con el apoyo tecnológico y la flexibilidad del horario de un curso B-learning.

Sin duda,  los chicos necesitan nuevas motivaciones para el estudio y las encuentran en el uso de las diferentes herramientas como realizar podcast, videos, trabajos de manera colaborativa, además el uso de  los foros de discusión, de los blogs, los chats, de las wikis les permiten engrandecer su espíritu de cooperación y así los estudiantes desarrollan habilidades y destrezas de suma importancia para las actuales exigencias de la convivencia en sociedad y el  trabajo profesional.

III.          Conclusiones

Recuerdo cuando Eco (2007) escribió a cerca de lo que hace que una clase sea una buena clase, no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera.

Como la experiencia del proyecto “Escritura de cartas amistosas entre niños de México y Argentina” Las Tic en la escuela, (2008) que lograron a través del correo electrónico y otras herramientas digitales y con el cual los maestros involucrados lograron generar una forma de trabajo innovadora, donde sus alumnos aprendieron el diálogo con otro niño que lingüística y culturalmente era diferente a ellos, desarrollaron diferentes competencias y sobre todo motivó a maestros y alumnos a incorporar las Tic a su profesión.

En la siguiente gráfica de la investigación “Usos pedagógicos de Moodle en la docencia universitaria desde la perspectiva de los estudiantes” Sánchez, et al. (2012) podemos ver las principales ventajas que los estudiante universitarios mencionaron al combinar la plataforma  Moodle con las clases presenciales, entre ellas están el acceso y disponibilidad del material, la comunicación con el profesor, la organización de las materias, el debate entre compañeros, etcétera. Sin embrago, también es notable el que los docentes debemos tener mayor preparación para impartir este tipo de cursos.
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Finalmente, las necesidades de los alumnos están guiando el rumbo de la educación, necesitamos ser docentes activos, propositivos y formadores para potenciar a alumnos activos, críticos y reflexivos preparados para enfrentar su realidad fuera de las aulas.

El reto aún mayor es utilizar la tecnología para generar procesos de aprendizaje colaborativo entre los alumnos de nuestros cursos y entre los cursos geograficamente distantes, compartir proyectos y experiencias de colaboración transnacional como las Redes institucionales que menciona Calatayud (2008) siendo el fundamento de la Red que el profesorado aprenda de los demás es decir, la colaboración.


Bibliografía

Adell, Jordi.  (2013, agosto). Usos constructivos e instructivos de las Tic en el aula. IBERTIC. Recuperado de: http://bit.ly/1oNzqoL   

Aguerrondo, Inés & Xifra, Susana. (2002). La escuela del futuro. I. Cómo piensan las escuelas que innovan. Buenos Aires: Educación.

Asociación Mexicana de Internet AMIPCI, (2011). Redes sociales en México y Latinoamérica. Recuperado de:  http://bit.ly/1ldzs9Z

Calatayud, María Amparo. (2008). Escuela del futuro. Madrid: CCS.

Chávez, Gabriela. (26 de septiembre de 2013). Redes sociales, las preferidas en México. CNN Expansión. Recuperado de: http://bit.ly/1s0HhVq

Eco, Umberto. (2007). A che serve il proffessore? L’Espresso. Recuperado de: http://bit.ly/UoAJ4l    

Goldin, Daniel, et al. (2012). Las Tic en la escuela. Nuevas herramientas para viejos y nuevos problemas. México: SEP.

Macías, Oscar. (2014, mayo). Plataformas virtuales libres para la educación.
IBERTIC. Recuperado de: http://bit.ly/1igJnan 

Moravec, Jhon. (2014). Taxonomía Bloom para la era digital. Recuperado de: http://bit.ly/1hK4kj6  


Sánchez, José, et al. (2012, diciembre). Usos pedagógicos de Moodle en la docencia universitaria desde la perspectiva de los estudiantes. IBERTIC. Recuperado de: http://bit.ly/1pI3nYw

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