viernes, 20 de junio de 2014

DESARROLLO DE COMPETENCIAS CÍVICAS A TRAVÉS DEL ARTE EN ALUMNOS DE SECUNDARIA. Rogelio Sánchez

Existe una relación estrecha entre arte y aprendizaje, para establecerla hablaré en primer lugar de la violencia, de las competencias cívicas para combatirla y del arte como catalizador de comunidades libres de conflictos de alta intensidad.
Constantemente escuchamos que la violencia se ha apoderado de muchos espacios de la vida pública, y uno de ellos es la escuela, sin embargo ha sido muy reduccionista  el análisis y por lo tanto las soluciones  propuestas,  han incurrido en una falta de profundidad en el trato de este tema además de la carencia  de conocimiento y los compromisos ideológicos de quienes tienen la posibilidad de hablar del tema, mientras que por otro lado aquellos que estamos  involucrados directamente en las escuelas y su problemática estamos condenados al silencio y al actuar en el marco de lo posible, es decir de acuerdo con lo que dictan las instituciones, sin poder proponer y desarrollar proyectos alternos que nos permitan construir sociedades más funcionales.
Se ha dividido a la violencia y por lo tanto se ha considerado un constructo pleno de artificio que se le ha llamado violencia escolar, como si ésta se generara de la nada dentro de la escuela, olvidándonos que es violencia social y que solamente la escuela es una caja de resonancia de ella, como lo puede ser el mercado, o el parque, como si los espacios escolares fueran detonantes por sí mismos de expresiones de agresividad con el fin de dañar al otro, como si el contexto que rodea la escuela fuera un ambiente lleno de paz y cordialidad y la escuela fuera un caso de excepción, esto ha colocado a la institución escolar en el centro de la atención.
Ahora se permite que se juzgue a los que  colaboramos en la escuela  y se  nos señala como aquellos que no hemos podido eliminar la violencia, lo que resulta triste y frustrante, porque somos victimizados dos veces en primer lugar cuando nosotros mismos la sufrimos dentro y fuera de la escuela por la incapacidad de acción de las autoridades y también por su complicidad y, en segundo lugar por los señalamientos que  nos hacen aquellos que nos culpan directamente o a través de sus mecanismos de coacción como los medios de comunicación; sufrimos  el poco impacto que tienen nuestras palabras y nuestras acciones en la sociedad en comparación con el aparato mediático gubernamental lo que nos vuelve impotentes ante las instituciones de control social que nos tiene sojuzgados.
Además los medios de comunicación se han encargado de convertir el problema en un asunto de nota roja desacralizando el análisis serio y reflexivo y envolviéndolo en un estela de morbo ideal para vender entre noticias pastelitos o productos milagros, mientras la población muere dentro y fuera de la escuela, sin olvidarse de autoproclamarse como poseedores de la ética, cuando en realidad su conducta termina siendo muy inmoral por decir lo menos.
El grupo hegemónico en el poder cada día, nos arroja toneladas de basura a través de sus medios mofándose de las clases trabajadoras, culpándolas de la falta de cultura cívica que impera en nuestro país incluyendo lo que sucede en la escuela.
En este sentido se vuelve indispensable en primer lugar hacer escuchar nuestra voz, devolverle la seriedad al análisis de la falta de cultura cívica en la gente y en particular en la escuela, tratando de innovar, crear y recrear, en este tema como un mecanismo indispensable para controlar la violencia en nuestras escuelas, porque sería pretencioso el decir: “terminar con ella”, porque no es una tarea que nos sea relativamente fácil de conseguir.
En tal virtud, el arte me parece la respuesta a la problemática antes planteada, además que está a nuestro alcance, también porque es un apuesta  fundamental para retomar la nobleza, y por lo tanto la humanidad del hombre. Desde el ser humano primigenio, la representación artística se convirtió en una expresión que le permitió cambiar y ser mejor, ontogénicamente el hombre es un individuo muy creativo sin embargo el exceso de crítica por parte de los padres y la falta de utilización de los profesores han convertido a la expresión artística en una actividad diferenciada de lo académico.
Desde mi experiencia laboral me he dado cuenta que la utilización del arte puede resolver algunas problemáticas que enfrentamos en la escuela, llegué a esta conclusión cuando utilicé el psicodrama en algunas intervenciones. Comencé a pensar si otras manifestaciones venidas del arte pueden ayudarnos, y experimenté con el barro y la pintura lo que me trajo resultados muy buenos.
En una oportunidad un profesor me comentó que se pueden dañar muchas áreas en el adolescente como la emocional, la académica, pero la que difícilmente se comprometerá, es la de la creatividad así que el arte resulta propicio para trabajar a partir de ello y tratar de sanar aquello en lo que el estudiante ha decaído y que merece toda nuestra atención.
Quiero resaltar aún más la experiencia del arte, el cual  se encuentra presente en cada espacio que habitamos, porque México es un país con una riqueza cultural importante, sin embargo esto ha venido a menos por el auge de la monocultura trasnacional, por esto existen esfuerzos institucionales para el fomento de las expresiones artísticas como es el caso del Faro de Oriente que trabaja como centro cultural y fábrica de artes y oficios (México D. F., 2014), lo que es muy loable, sin embargo también funciona como centro de reeducación política para favorecer al partido político hegemónico de la capital del país, de hecho en su página web se presentan como parte de un gobierno democrático, lo que desde mi punto de vista en lo cotidiano está lejos de la realidad.
Otro esfuerzo en este sentido es el programa SaludArte en el distrito federal el cual busca:
Promover la experiencia artística como un vehículo de aprendizaje y generación de conocimiento personal y colectivo dentro de los contextos escolares, así como medio de expresión individual y colectiva”   según (Saludarte, 2014).
Sin embargo en la práctica no está teniendo la resonancia de deberia tener, desde mi punto de vista se debe a que se ve como más trabajo y más burocracia, quisiera relacionar esto con el origen de este ensayo, el cual fue tomar un tema que nos apasione y en esta misma linea de pensamiento los que tienen que operar el  proyecto de SaludArte, lo ven como algo descarnado sin relevancia para lo que ellos son y significan, tal vez esta problemática entraña también su solución como muchas cosas en la vida, posiblemente estos proyectos tendrían que ser aterrizados desde el gusto personal, sólo plantear temáticas generales y después los que lo van a aplicarlos que los resuelvan desde el gusto más íntimo, más indispensable para ellos mismos.
Por ello se necesita que la sociedad civil tome conciencia y desarrolle proyectos que permitan el desarrollo del arte y el aprovechamiento de sus bondades. Más allá de la intervención gubernamental, a través de unidades autogestivas que permitan que el individuo se libere de su carcel ideologizada que lo coaccionan a actuar y hablar a través de las instituciones más allá de su deseo, un caso en donde se intenta romper el esquema mercantil de la presentación del arte es según (regeneración radio, 2014) la Escuela de Cultura Popular Revolucionaria Mártires del 68 y Mujeres Grabando Resistencias que se presentan como
“dos dignos ejemplos de espacios de creación, lucha y resistencia que conciben sus procesos comunicativos en íntima relación con la situacionalidad del país, aspecto que bien se podría denominar: Diseño con perspectiva social”.
Internacionalmente también se hacen esfuerzos para el desarrollo del arte en las escuelas como el libro español los valores del arte en la enseñanza aquí  Huerta (2002) recoge las aportaciones del congreso homonimo en donde se asegura que:  
“la idea de que desde mundos tan aparentemente distantes y marginales como el del arte, pueden surgir soluciones válidas y que, por tanto, la educación no debe dar la espalda a este mundo apasionante y enriquecedor”
Esto es coherente con lo expresado en este ensayo lo que nos alienta a seguir construyendo puentes entre arte y escuela y también a estar pendiente de lo que se hace en otras latitudes para enriquecer la propia visión y posteriormente mejorar las posibles intervenciones.
En las escuelas el recurso del arte es poco utilizado, en muchas oportunidades se han minimizado en ellas los  beneficios de la educación artística, pero se pueden considerar sus saberes como prioritarios y útiles por ejemplo para la enseñanza de las competencias cívicas, en este sentido, la escuela debe ser un factor de cambio social de las comunidades en las cuales está inmersa, sin embargo se ha convertido en un elemento que reproduce la violencia como ya se dijo, la falta de democracia, la desigualdad de género y de toda la problemática que como ciudadanos tenemos que enfrentar día con día, en donde el individualismo impera sobre el sentido de comunidad y el altruismo, esto lo puedo ver desde los profesores y su falta de capacidad para llevarse bien.
Esto permea en los alumnos de la secundaria donde laboro en donde se puede observar unión entre los alumnos solo cuando es para estar en contra de otros, como de un profesor o de un grupo rival, la violencia se palpa por ejemplo, desde el discurso, desde el primer minuto de la jornada hasta el final de las labores.
En este sentido debemos enfocarmos a construir en los alumnos competencias civicas la mayoria lo hace a través del consejo, pero no se necesita ni mucha preparación ni trabajo para aconsejar, pero la cosntrucción y mejoramiento de la actividad ciudadana es más elaborado que ello, así que existen muchas ideas de cómo construimos la noción y práctica de las competencias cívicas pero es necesario definir que son éstas, así que las denominaremos como la construcción de capacidades de respeto,  tolerancia, empatía,  resolución pacífica de conflictos y la solidaridad ciudadana

Por esto es fundamental  formar individuos capaces de respetar el interés del otro, de ser tolerantes, empáticos, que tengan conciencia de comunidad,  y que puedan resolver conflictos surgidos colectivamente, es decir que tengan competencias cívicas en su actuar cotidiano, lo que en la práctica se ve como una tarea titánica porque nos estamos olvidando que esto no solo depende del actuar de la escuela, que tiene que ver con situaciones de descomposición social, por esto  el arte pretende aportar una solución a dicha problemática y busca desarrollar individuos que puedan  construir un ambiente ciudadano más funcional.
Como ya se dijo el arte es el elemento que guiará esta experiencia, por lo que se vuelve fundamental compartir y retroalimentar los saberes de asignaturas tales como cultura de la legalidad, formación cívica y ética y obviamente educación artística en general, en este sentido  elegí el arte   debido  a que es una actividad muy humana que permite reflexionar a partir de la acción y de la interacción con otros y nos permite darnos cuenta de nuestros  prejuicios, creencias poco analizadas y los estereotipos. Pero no sólo nos ayuda en la introspección sino que nos da la pauta para un cambio real porque arte más que mera contemplación es acción, práctica de nuestra conducta expresiva, actitudinal, generación de estados de ánimo más positivos y más pendiente del otro a través de la generación de colectividades.
Para la formación de estas competencia debemos recurrir a la educación artística porque según García (2005) aporta elementos importantes para la formación general de los hombres, motiva el desarrollo de sus capacidades personales. Desde esta idea podemos recurrir a la danza, a la música, al teatro entre otras actividades para fomentar el aprendizaje de nuestros alumnos por su talante práctico. Por lo que García (2005) nos dice que las competencias prácticas son fundamentales en el desarrollo individual por esta razón a través de la práctica cotidiana se pueden generar aprendizajes importantes.
En tal virtud, La expresión artística sus saberes es una herramienta fundamental para adquirir las competencias cívicas, porque según Boal (1974) ayuda al individuo a no ser simple espectador lo convierte en protagonista de la acción y también en la sociedad la repetición de las pautas de conducta de un grupo social construyen comunidades.
A través de la expresión artística  el individuo puede ensayar, explorar y comunicar situaciones importantes para él, permite el aprendizaje vivencial más allá de lo que dicte la enseñanza formal, menciona Motos (2012).
Con el arte maestros y alumnos utilizamos un elemento poco tomado en cuenta en la educación tradicional, éste es el discurso corporal, somos seres que nos expresamos a través de nuestra construcción corporal según Rodríguez (2012).
Hernández (2009), en ese sentido nos dice que los alumnos han dejado de ser una audiencia interesada en el actuar del profesor por lo que el arte se vuelve indispensable para la didáctica actual. En lo cotidiano eso que llamamos “la clase” se ha convertido en una suerte de tortura para todos los participantes, tanto maestros como alumnos, se sufre de falta de creatividad, de monotonía, de inercias que se siguen y cuando alguien quiere hacer algo distinto, el profesor se encarga de regresarlo a su estado soporífero, mención aparte la constituyen la exposiciones de los alumnos que en muchas oportunidades se vuelven un diálogo de sordos en donde los espectadores solo están esperando su turno de pasar, en algunas oportunidades les he preguntado a los alumnos sobre algún tema y me han contestado “yo lo sé porque lo pasé a exponer” y me he preguntado ¿entonces solo aprendieron los que expusieron? Está actividad no responde para darle solución a la problemática que se está planteando.
La materia de Formación Cívica y Ética pretende dar solución a este problema sin embargo en muchos casos se ha vuelto en una actividad poco atractiva, monótona, y difícil por el tipo de enseñanza que los profesores utilizan. Dicho modelo se basa en proceso de memorización, trabajo con el libro de texto que no relaciona lo aprendido con la vida cotidiana, convirtiéndose esto en algo descarnado, disociado de la vida, provocando que los estudiantes no le encuentren sentido al aprendizaje de dicha materia.   Un ejemplo de ello lo tuvimos en la secundaria donde laboro, cuando en la prueba Enlace tuvimos aceptables resultados en el área de formación cívica y ética, en años anteriores, sin embargo en la vida cotidiana  persistían las prácticas intolerantes, las descalificaciones y el individualismo entre los alumnos.
 En suma la escuela no se está encontrando respuesta a la problemática antes planteada un indicativo de que el ejercicio docente no está teniendo el impacto que se necesita, es la tercera sesión del curso de Formación Docente de la SEP (2012), en donde se señala que el logro académico está en un nivel muy bajo en nuestro país y por eso nos invitan a crear, a imaginar más allá de lo ya existente, lo que justifica ampliamente esta visión.
En el mismo  sentido también lo centros de investigación como El Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV) a través del departamento de investigaciones educativas (DIE) aportan elementos para el análisis así uno de los documentos planteados en estos centros fue el de  Weiss (1996) que nos dice  que en la escuela secundaria se favorece la lógica disciplinar en contraposición de lo cotidiano, lo anterior también es un indicativo de que tenemos que hacer las cosas de forma distinta.
Por lo anterior es fundamental formar competencias ciudadanas en los alumnos a través del arte y sus saberes y se justifica por su aportación para incluir su aplicación  en nuestras escuelas y para cambiar nuestro entorno social tan lastimado en los últimos años, sin que esto signifique más carga de trabajo para nuestros profesores, sin coaccionar, sin esperar resultados a corto plazo, porque el arte vive de la libertad y sería un contrasentido limitarlo a un ejercicio burocrático carente de sentido para los involucrados en su aplicación.
En conclusión podemos relacionar arte y aprendizaje de competencias cívicas, la razón principal se encuentra en que las dos viven en la persona como necesidad de expresar por un lado su individualidad y por otro su dimensión social.
Buscamos crear para expresar lo que somos, lo que nos preocupa, lo que sentimos, lo que necesitamos, y por otro lado podemos ensayar a través del arte las competencias indispensables para poder compartir con los otros el espacio público de una manera funcional y efectiva y que esto a su vez se traduzca en una mejor sociedad para todos nosotros.
Para ello debemos auto examinarnos reconocernos entre la multitud como parte de ella, identificar los apoyos y los contrapesos, entender la realidad social y buscar su mejora más allá de la inercia cotidiana en la que estamos metidos y que no nos permite ser conscientes de nuestras potencialidades.
Se debe  también conocer los distintos esfuerzos que existen para llevar el arte al espacio aúlico, distinguir entre los proyectos exitosos de los que no son tanto, dentro y fuera del país y a partir de ello innovar y contribuir en los procesos de enseñanza aprendizaje, como primera tarea.
El fin supremo de nuestras intervenciones siempre será  la mejora de la convivencia en las escuelas de todos los actores involucrados, alumnos, padres, maestros, directivos, para generar instituciones sanas y que esto incida en el espacio urbano en donde está la escuela, porque de nada sirve la escuela si no modifica por lo menos a la comunidad a la que pertenece.




 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:





-Bárcena, Fernando (1997), El oficio de la ciudadanía. Introducción a la educación política, Barcelona Paidós.
-Boal, A. (1974): Teatro del Oprimido y otras estéticas políticas. Buenos Aires: Ediciones de la Flor. (2009). Barcelona: Alba.
-Curso básico de formación continua para maestros en servicio SEP 2011-2012.
-Curso tercera jornada de desarrollo educativo, El logro educativo. SEP 2012
-  Huerta, R(ed) , (2002) Los valores del arte en la enseñanza; Valencia, Universidad de Valencia
-García Ríos, Antonio (2005), Enseñanza y aprendizaje en la educación artística. El Artista, núm. 2, Universidad Distrital Francisco José de Caldas Colombia.
-Hernández, Virginia. (2009). Las interacciones de un grupo de jóvenes de secundaria, en el proceso de una práctica teatral. Universidad Autónoma de Baja California.
-Motos, T. (1993). Las técnicas dramáticas: procedimiento didáctico para la enseñanza de la lengua y la literatura. Enseñanza. Anuario Universitario de Didáctica, 10 (1).
-Programa Formación Cívica y Ética: nivel secundaria SEP 2006.
-Rodríguez, Fernando (2012) El discurso corporal como estrategia didáctica en la práctica docente. Boletín 805 de la Red Iberoamericana de Pedagogía. Universidad Autónoma de Baja California.
-Weiss, E. (1996). La enseñanza: diálogo entre distintos enfoques. CINVESTAV- DIE.

       Páginas WEB
                                                                                                   
http://farodeoriente.org/faro-oriente/. (s.f.).

http://www.educacion.df.gob.mx/SaludArte/EducArtes.php (s.f.).


http://www.regeneracionradio.org/index.php/arte-y-cultura/item/4233-diseno-grafico-con-perspectiva-social

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