Existe una relación
estrecha entre arte y aprendizaje, para establecerla hablaré en primer lugar de
la violencia, de las competencias cívicas para combatirla y del arte como
catalizador de comunidades libres de conflictos de alta intensidad.
Constantemente escuchamos
que la violencia se ha apoderado de muchos espacios de la vida pública, y uno
de ellos es la escuela, sin embargo ha sido muy reduccionista el análisis y por lo tanto las
soluciones propuestas, han incurrido en una falta de profundidad en
el trato de este tema además de la carencia de conocimiento y los compromisos ideológicos
de quienes tienen la posibilidad de hablar del tema, mientras que por otro lado
aquellos que estamos involucrados
directamente en las escuelas y su problemática estamos condenados al silencio y
al actuar en el marco de lo posible, es decir de acuerdo con lo que dictan las
instituciones, sin poder proponer y desarrollar proyectos alternos que nos
permitan construir sociedades más funcionales.
Se ha dividido a la
violencia y por lo tanto se ha considerado un constructo pleno de artificio que
se le ha llamado violencia escolar, como si ésta se generara de la nada dentro
de la escuela, olvidándonos que es violencia social y que solamente la escuela
es una caja de resonancia de ella, como lo puede ser el mercado, o el parque, como
si los espacios escolares fueran detonantes por sí mismos de expresiones de
agresividad con el fin de dañar al otro, como si el contexto que rodea la
escuela fuera un ambiente lleno de paz y cordialidad y la escuela fuera un caso
de excepción, esto ha colocado a la institución escolar en el centro de la
atención.
Ahora se permite que se
juzgue a los que colaboramos en la
escuela y se nos señala como aquellos que no hemos podido
eliminar la violencia, lo que resulta triste y frustrante, porque somos
victimizados dos veces en primer lugar cuando nosotros mismos la sufrimos
dentro y fuera de la escuela por la incapacidad de acción de las autoridades y también
por su complicidad y, en segundo lugar por los señalamientos que nos hacen aquellos que nos culpan
directamente o a través de sus mecanismos de coacción como los medios de comunicación;
sufrimos el poco impacto que tienen
nuestras palabras y nuestras acciones en la sociedad en comparación con el aparato
mediático gubernamental lo que nos vuelve impotentes ante las instituciones de
control social que nos tiene sojuzgados.
Además los medios de
comunicación se han encargado de convertir el problema en un asunto de nota
roja desacralizando el análisis serio y reflexivo y envolviéndolo en un estela
de morbo ideal para vender entre noticias pastelitos o productos milagros,
mientras la población muere dentro y fuera de la escuela, sin olvidarse de
autoproclamarse como poseedores de la ética, cuando en realidad su conducta
termina siendo muy inmoral por decir lo menos.
El grupo hegemónico en el
poder cada día, nos arroja toneladas de basura a través de sus medios mofándose
de las clases trabajadoras, culpándolas de la falta de cultura cívica que
impera en nuestro país incluyendo lo que sucede en la escuela.
En este sentido se vuelve
indispensable en primer lugar hacer escuchar nuestra voz, devolverle la
seriedad al análisis de la falta de cultura cívica en la gente y en particular
en la escuela, tratando de innovar, crear y recrear, en este tema como un
mecanismo indispensable para controlar la violencia en nuestras escuelas,
porque sería pretencioso el decir: “terminar con ella”, porque no es una tarea
que nos sea relativamente fácil de conseguir.
En tal virtud, el arte me
parece la respuesta a la problemática antes planteada, además que está a nuestro
alcance, también porque es un apuesta fundamental
para retomar la nobleza, y por lo tanto la humanidad del hombre. Desde el ser
humano primigenio, la representación artística se convirtió en una expresión
que le permitió cambiar y ser mejor, ontogénicamente el hombre es un individuo
muy creativo sin embargo el exceso de crítica por parte de los padres y la
falta de utilización de los profesores han convertido a la expresión artística
en una actividad diferenciada de lo académico.
Desde mi experiencia
laboral me he dado cuenta que la utilización del arte puede resolver algunas problemáticas
que enfrentamos en la escuela, llegué a esta conclusión cuando utilicé el psicodrama
en algunas intervenciones. Comencé a pensar si otras manifestaciones venidas
del arte pueden ayudarnos, y experimenté con el barro y la pintura lo que me
trajo resultados muy buenos.
En una oportunidad un
profesor me comentó que se pueden dañar muchas áreas en el adolescente como la
emocional, la académica, pero la que difícilmente se comprometerá, es la de la
creatividad así que el arte resulta propicio para trabajar a partir de ello y
tratar de sanar aquello en lo que el estudiante ha decaído y que merece toda
nuestra atención.
Quiero resaltar aún más la experiencia
del arte, el cual se encuentra presente
en cada espacio que habitamos, porque México es un país con una riqueza
cultural importante, sin embargo esto ha venido a menos por el auge de la
monocultura trasnacional, por esto existen esfuerzos institucionales para el
fomento de las expresiones artísticas como es el caso del Faro de Oriente que
trabaja como centro cultural y fábrica de artes y oficios (México D. F., 2014), lo que es muy loable,
sin embargo también funciona como centro de reeducación política para favorecer
al partido político hegemónico de la capital del país, de hecho en su página web
se presentan como parte de un gobierno democrático, lo que desde mi punto de
vista en lo cotidiano está lejos de la realidad.
Otro esfuerzo en este
sentido es el programa SaludArte en el distrito federal el cual busca:
“Promover
la experiencia artística
como un vehículo de aprendizaje y generación de conocimiento personal y
colectivo dentro de los contextos escolares, así como medio de expresión
individual y colectiva” según (Saludarte, 2014).
Sin
embargo en la práctica no está teniendo la resonancia de deberia tener, desde
mi punto de vista se debe a que se ve como más trabajo y más burocracia,
quisiera relacionar esto con el origen de este ensayo, el cual fue tomar un
tema que nos apasione y en esta misma linea de pensamiento los que tienen que
operar el proyecto de SaludArte, lo ven
como algo descarnado sin relevancia para lo que ellos son y significan, tal vez
esta problemática entraña también su solución como muchas cosas en la vida,
posiblemente estos proyectos tendrían que ser aterrizados desde el gusto
personal, sólo plantear temáticas generales y después los que lo van a aplicarlos
que los resuelvan desde el gusto más íntimo, más indispensable para ellos
mismos.
Por
ello se necesita que la sociedad civil tome conciencia y desarrolle proyectos
que permitan el desarrollo del arte y el aprovechamiento de sus bondades. Más
allá de la intervención gubernamental, a través de unidades autogestivas que
permitan que el individuo se libere de su carcel ideologizada que lo coaccionan
a actuar y hablar a través de las instituciones más allá de su deseo, un caso
en donde se intenta romper el esquema mercantil de la presentación del arte es
según (regeneración radio, 2014) la
Escuela
de Cultura Popular Revolucionaria Mártires del 68
y Mujeres Grabando Resistencias que se presentan como
“dos dignos ejemplos de
espacios de creación, lucha y resistencia que conciben sus procesos
comunicativos en íntima relación con la situacionalidad del país, aspecto que
bien se podría denominar: Diseño con perspectiva social”.
Internacionalmente también se hacen esfuerzos para
el desarrollo del arte en las escuelas como el libro español los valores del
arte en la enseñanza aquí Huerta (2002)
recoge las aportaciones del congreso homonimo en donde se asegura que:
“la idea de que desde mundos
tan aparentemente distantes y marginales como el del arte, pueden surgir
soluciones válidas y que, por tanto, la educación no debe dar la espalda a este
mundo apasionante y enriquecedor”
Esto es coherente con lo expresado en este ensayo
lo que nos alienta a seguir construyendo puentes entre arte y escuela y también
a estar pendiente de lo que se hace en otras latitudes para enriquecer la
propia visión y posteriormente mejorar las posibles intervenciones.
En las escuelas el recurso del
arte es poco utilizado, en muchas oportunidades se han minimizado en ellas los beneficios de la educación artística, pero se
pueden considerar sus saberes como prioritarios y útiles por ejemplo para la
enseñanza de las competencias cívicas, en este sentido, la escuela debe ser un
factor de cambio social de las comunidades en las cuales está inmersa, sin
embargo se ha convertido en un elemento que reproduce la violencia como ya se
dijo, la falta de democracia, la desigualdad de género y de toda la
problemática que como ciudadanos tenemos que enfrentar día con día, en donde el
individualismo impera sobre el sentido de comunidad y el altruismo, esto lo
puedo ver desde los profesores y su falta de capacidad para llevarse bien.
Esto permea en los alumnos
de la secundaria donde laboro en donde se puede observar unión entre los
alumnos solo cuando es para estar en contra de otros, como de un profesor o de
un grupo rival, la violencia se palpa por ejemplo, desde el discurso, desde el
primer minuto de la jornada hasta el final de las labores.
En este sentido debemos
enfocarmos a construir en los alumnos competencias civicas la mayoria lo hace a
través del consejo, pero no se necesita ni mucha preparación ni trabajo para
aconsejar, pero la cosntrucción y mejoramiento de la actividad ciudadana es más
elaborado que ello, así que existen muchas ideas de cómo construimos la noción
y práctica de las competencias cívicas pero es necesario definir que son éstas,
así que las denominaremos como la construcción de capacidades de respeto, tolerancia, empatía, resolución pacífica de conflictos y la
solidaridad ciudadana
Por esto es fundamental formar individuos capaces de respetar el
interés del otro, de ser tolerantes, empáticos, que tengan conciencia de
comunidad, y que puedan resolver
conflictos surgidos colectivamente, es decir que tengan competencias cívicas en
su actuar cotidiano, lo que en la práctica se ve como una tarea titánica porque
nos estamos olvidando que esto no solo depende del actuar de la escuela, que
tiene que ver con situaciones de descomposición social, por esto el arte pretende aportar una solución a dicha
problemática y busca desarrollar individuos que puedan construir un ambiente ciudadano más
funcional.
Como ya se dijo el arte es
el elemento que guiará esta experiencia, por lo que se vuelve fundamental compartir
y retroalimentar los saberes de asignaturas tales como cultura de la legalidad,
formación cívica y ética y obviamente educación artística en general, en este
sentido elegí el arte debido
a que es una actividad muy humana que permite reflexionar a partir de la
acción y de la interacción con otros y nos permite darnos cuenta de nuestros prejuicios, creencias poco analizadas y los
estereotipos. Pero no sólo nos ayuda en la introspección sino que nos da la
pauta para un cambio real porque arte más que mera contemplación es acción,
práctica de nuestra conducta expresiva, actitudinal, generación de estados de
ánimo más positivos y más pendiente del otro a través de la generación de colectividades.
Para la formación de estas
competencia debemos recurrir a la educación artística porque según García (2005)
aporta elementos importantes para la formación general de los hombres, motiva
el desarrollo de sus capacidades personales. Desde esta idea podemos recurrir a
la danza, a la música, al teatro entre otras actividades para fomentar el
aprendizaje de nuestros alumnos por su talante práctico. Por lo que García (2005)
nos dice que las competencias prácticas son fundamentales en el desarrollo
individual por esta razón a través de la práctica cotidiana se pueden generar
aprendizajes importantes.
En tal virtud, La expresión
artística sus saberes es una herramienta fundamental para adquirir las
competencias cívicas, porque según Boal (1974) ayuda al individuo a no ser
simple espectador lo convierte en protagonista de la acción y también en la sociedad
la repetición de las pautas de conducta de un grupo social construyen comunidades.
A través de la expresión
artística el individuo puede ensayar,
explorar y comunicar situaciones importantes para él, permite el aprendizaje
vivencial más allá de lo que dicte la enseñanza formal, menciona Motos (2012).
Con el arte maestros y alumnos
utilizamos un elemento poco tomado en cuenta en la educación tradicional, éste
es el discurso corporal, somos seres que nos expresamos a través de nuestra
construcción corporal según Rodríguez (2012).
Hernández (2009), en ese
sentido nos dice que los alumnos han dejado de ser una audiencia interesada en
el actuar del profesor por lo que el arte se vuelve indispensable para la
didáctica actual. En lo cotidiano eso que llamamos “la clase” se ha convertido
en una suerte de tortura para todos los participantes, tanto maestros como
alumnos, se sufre de falta de creatividad, de monotonía, de inercias que se
siguen y cuando alguien quiere hacer algo distinto, el profesor se encarga de
regresarlo a su estado soporífero, mención aparte la constituyen la
exposiciones de los alumnos que en muchas oportunidades se vuelven un diálogo
de sordos en donde los espectadores solo están esperando su turno de pasar, en
algunas oportunidades les he preguntado a los alumnos sobre algún tema y me han
contestado “yo lo sé porque lo pasé a exponer” y me he preguntado ¿entonces
solo aprendieron los que expusieron? Está actividad no responde para darle
solución a la problemática que se está planteando.
La materia de Formación Cívica
y Ética pretende dar solución a este problema sin embargo en muchos casos se ha
vuelto en una actividad poco atractiva, monótona, y difícil por el tipo de
enseñanza que los profesores utilizan. Dicho modelo se basa en proceso de
memorización, trabajo con el libro de texto que no relaciona lo aprendido con
la vida cotidiana, convirtiéndose esto en algo descarnado, disociado de la
vida, provocando que los estudiantes no le encuentren sentido al aprendizaje de
dicha materia. Un ejemplo de ello lo
tuvimos en la secundaria donde laboro, cuando en la prueba Enlace tuvimos
aceptables resultados en el área de formación cívica y ética, en años
anteriores, sin embargo en la vida cotidiana
persistían las prácticas intolerantes, las descalificaciones y el
individualismo entre los alumnos.
En suma la escuela no se está encontrando
respuesta a la problemática antes planteada un indicativo de que el ejercicio
docente no está teniendo el impacto que se necesita, es la tercera sesión del
curso de Formación Docente de la SEP (2012), en donde se señala que el logro
académico está en un nivel muy bajo en nuestro país y por eso nos invitan a
crear, a imaginar más allá de lo ya existente, lo que justifica ampliamente
esta visión.
En el mismo sentido también lo centros de investigación
como El Centro de Investigación y de
Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV) a través del departamento de investigaciones
educativas (DIE) aportan elementos para el
análisis así uno de los documentos planteados en estos centros fue el de Weiss (1996) que nos dice que en la escuela secundaria se favorece la
lógica disciplinar en contraposición de lo cotidiano, lo anterior también es un
indicativo de que tenemos que hacer las cosas de forma distinta.
Por lo anterior es
fundamental formar competencias ciudadanas en los alumnos a través del arte y
sus saberes y se justifica por su aportación para incluir su aplicación en nuestras escuelas y para cambiar nuestro
entorno social tan lastimado en los últimos años, sin que esto signifique más
carga de trabajo para nuestros profesores, sin coaccionar, sin esperar
resultados a corto plazo, porque el arte vive de la libertad y sería un
contrasentido limitarlo a un ejercicio burocrático carente de sentido para los
involucrados en su aplicación.
En conclusión podemos
relacionar arte y aprendizaje de competencias cívicas, la razón principal se
encuentra en que las dos viven en la persona como necesidad de expresar por un
lado su individualidad y por otro su dimensión social.
Buscamos crear para
expresar lo que somos, lo que nos preocupa, lo que sentimos, lo que necesitamos,
y por otro lado podemos ensayar a través del arte las competencias
indispensables para poder compartir con los otros el espacio público de una
manera funcional y efectiva y que esto a su vez se traduzca en una mejor
sociedad para todos nosotros.
Para ello debemos auto
examinarnos reconocernos entre la multitud como parte de ella, identificar los
apoyos y los contrapesos, entender la realidad social y buscar su mejora más
allá de la inercia cotidiana en la que estamos metidos y que no nos permite ser
conscientes de nuestras potencialidades.
Se debe también conocer los distintos esfuerzos que
existen para llevar el arte al espacio aúlico, distinguir entre los proyectos
exitosos de los que no son tanto, dentro y fuera del país y a partir de ello
innovar y contribuir en los procesos de enseñanza aprendizaje, como primera
tarea.
El fin supremo de nuestras
intervenciones siempre será la mejora de
la convivencia en las escuelas de todos los actores involucrados, alumnos,
padres, maestros, directivos, para generar instituciones sanas y que esto
incida en el espacio urbano en donde está la escuela, porque de nada sirve la
escuela si no modifica por lo menos a la comunidad a la que pertenece.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
-Bárcena, Fernando (1997),
El oficio de la ciudadanía. Introducción a la educación política, Barcelona Paidós.
-Boal, A. (1974): Teatro
del Oprimido y otras estéticas políticas. Buenos Aires: Ediciones de la Flor.
(2009). Barcelona: Alba.
-Curso básico de formación
continua para maestros en servicio SEP 2011-2012.
-Curso tercera jornada de
desarrollo educativo, El logro educativo. SEP 2012
- Huerta, R(ed) , (2002) Los valores del arte
en la enseñanza; Valencia, Universidad de Valencia
-García Ríos, Antonio
(2005), Enseñanza y aprendizaje en la educación artística. El Artista, núm. 2,
Universidad Distrital Francisco José de Caldas Colombia.
-Hernández, Virginia.
(2009). Las interacciones de un grupo de jóvenes de secundaria, en el proceso
de una práctica teatral. Universidad Autónoma de Baja California.
-Motos, T. (1993). Las
técnicas dramáticas: procedimiento didáctico para la enseñanza de la lengua y
la literatura. Enseñanza. Anuario Universitario de Didáctica, 10 (1).
-Programa Formación Cívica
y Ética: nivel secundaria SEP 2006.
-Rodríguez, Fernando (2012)
El discurso corporal como estrategia didáctica en la práctica docente. Boletín
805 de la Red Iberoamericana de Pedagogía. Universidad Autónoma de Baja
California.
-Weiss, E. (1996). La
enseñanza: diálogo entre distintos enfoques. CINVESTAV- DIE.
Páginas WEB
http://farodeoriente.org/faro-oriente/. (s.f.).
http://www.educacion.df.gob.mx/SaludArte/EducArtes.php
(s.f.).
http://www.regeneracionradio.org/index.php/arte-y-cultura/item/4233-diseno-grafico-con-perspectiva-social
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