Introducción
En la
actualidad se escucha muy poco o nada acerca de la importancia que se tiene de
la participación de los padres de familia en la educación de sus hijos; es un
tema que prefieren dejar de lado por parte de los mismos padres considerando el hecho de que asisten sus hijos
a la escuela y eso debería bastar.
Muchos
cambios ha surgido la educación del hogar, empezando por los valores que
deberían ser primordiales en el seno familiar a consecuencia de múltiples
variables que van desde el padre ausente, la madre que tiene que trabajar para
poder mantener a su hijo y los dos padres trabajando para así sostener el hogar
y traen a consecuencia que los hijos busquen otra forma de mantener el tiempo
ocupado dejando la educación en manos de terceros o a una computadora.
Por lo
tanto mi primera pregunta es ¿Quién está educando realmente a los niños? Si
bien es cierto que el docente pasa la mayor parte del tiempo con los alumnos,
no es posible que toda la responsabilidad recaiga en el propio maestro
culpándolo en ocasiones de la falta de valores que pueda llegar a tener.
Lo
ideal sería que existiera una mayor participación de parte de los padres de
familia en cuanto a la educación escolar se refiere y que en conjunto con los
docentes se creará un equipo que ayude al niño a ser un alumno con todas sus
bases académicas y valores.
Cabe
mencionar que la relación de los padres de familia y docentes, es un pilar más
para favorecer la educación de los niños. Si ésta relación se quiebra o se
rompe llegaría afectar en el rendimiento escolar del alumno.
Pero entonces, ¿Existe una ley que exija a los
padres de familia a estar presentes en lo que a participación escolar se
refiere? ¿Es entonces la familia una parte fundamental para el balance o
complemento de la educación? ¿Cuál es el papel que juega la misma familia?
Necesitamos
crear vínculos en las relaciones familia-escuela para generar cambios en el
proceso de enseñanza-aprendizaje mediante una comunicación fluida y motivación
con la cual se descubran nuevas perspectivas respecto al propio aprendizaje y
así integrarse todos en un mismo contexto desempeñando el papel correspondiente
de cada uno de los involucrados.
Fomentar
la creación de actividades, talleres y diferentes interacciones para y con la
familia es parte de la propuesta que quiero plasmar. Si bien el tema es algo de
lo que se está hablando en los centros escolares también es para mí algo que
quisiera que se fundamentara en su totalidad, ya que he tenido experiencias con
diferentes alumnos las que los padres no
tienen ni la menor idea de lo que sus hijos pueden llegar a lograr y la
capacidad que tienen en diferentes competencias.
Desarrollo
La
familia es el primer grupo en nuestra vida, el más importante quien nos va a
definir el comportamiento dentro y fuera de la sociedad. Es el primer
transmisor de conocimientos, valores y actitudes reflejando así una serie de
comportamientos que heredamos o bien aprendemos con el día a día.
Los
primeros responsables de la educación son los padres, quienes van a conducir
por el camino de diferentes ámbitos sociales enseñando así la forma de actuar
ante los panoramas que se presenten.
La familia es el primer contexto donde nos ponemos en
contacto con el exterior por vez primera, estableciendo también vínculos
emocionales y vivencias con nuestro alrededor. (Núñez, 2013)
Es aquí
en donde se fomenta el aprendizaje social que será de gran ayuda en la relación
con los demás y con nosotros mismos. Así mismo se conocerán las normas y reglas
del comportamiento humano que se espera sean cumplidos. En cada familia existe
un comportamiento de vida diferente dependiendo asì de sus actividades sociales
y la interacción de cada uno de sus miembros.
La
primera escuela que se tiene es el hogar, convirtiendo así como primeros
educadores a los padres. Es el cimiento que va dando forma al aprendizaje.
De acuerdo
a la Organización de Estados Iberoamericanos (2013) (OEI) existen programas que
ayudan a la educación familiar con el fin de lograr que los padres adquieran
conocimientos y habilidades que les permitan ejercer correctamete su función
educativa. Por mencionar algunos encontramos:
Los “Hogares de Cuidado diario” y los
“Multihogares” que se desarrollan en Venezuela; los “Hogares de Bienestar
Familiar” que se aplican en Colombia por el Instituto de Bienestar Familiar;
los “Programas no escolarizados de educación inicial y preescolar” que se
llevaron a cabo en México, junto a otros como los de “Cuidado Diario” del
Patronato Voluntario mexicano; los diversos programas chilenos no
convencionales de educación inicial, tales como “Sala Cuna en el Hogar”,
“Jardín a Distancia”, “Conozca a su hijo”; el programa ecuatoriano “Creciendo
con nuestros hijos”, que aplica el Instituto Nacional del Niño y la Familia y
el Programa “Educa a tu Hijo” que se aplica en la República de Cuba. (Iberoamericanos, 2013)
Así,
estos programas ayudan a encaminar la educación del hogar y preparar a los padres
mediante orientación directa y establecer las relaciones entre la familia.
Lo
anterior es como había mencionado solamente la primera instancia educativa de
vida, la familia. Lo que continúa a ésta enseñanza es la vida escolar, el
enfrentar lo que viene en la vida diaria dentro de un aula, con un maestro que
complementará y expandirá el aprendizaje que se comenzó a tener anteriormente.
La
aventura de entrar a los primeros años de educación escolar es no sólo para los
niños, también lo es para los padres pues se debe de mantener una relación
estrecha entre padres y maestro para así ser un equipo que trabaje en conjunto
y pueda ser satisfactorio para el alumno.
Se debe
lograr integrar la relación entre familia-escuela de manera efectiva y positiva
y formar así una parte escencial en la educación del alumno. Comparten juntos
el trabajo de educar y ampliar las experiencias académicas.
Lograr
que la educación sea eficaz depende mayormente de una unidad de criterios
educativos dentro del hogar y en la escuela. Los procedimientos para hacer más
efectiva una relación positiva, coherente y reflexiva entre la familia y escuela
deben basarse en la coordinación, colaboración y participación entre éstos dos
participantes, todo esto a fin de que el alumno sea quien se vea mayormente
beneficiado.
Las
relaciones entre la familia y la escuela son un tema fundamental que abarca los
dos pilares esenciales de la vida de los niños: el ámbito en el que se inicia
el aprendizaje de la vida y el descubrimiento y desarrollo de la identidad
personal.
El
trabajo de los padres de familia, la relación dentro del hogar y su contexto
social favorecerá la relación del niño con el maestro mediante los valores, las
costumbres, las normas y reglas de vida.
Los
padres mandan a sus hijos a la escuela de la cual se espera una educación que
ofrezca afecto, cuidados y atención, que
permita seguir con la enseñanza primaria que se comenzó dentro de hogar.
También esperan que los docentes sean especialistas y ayuden con métodos
concretos de cómo educar a sus hijos. En una ocasión llegó a mi un padre de
familia que me pidió ayuda para poder establecer una relación con su hijo, ya
que él no se encontraba en casa, y al niño solamente lo cuidaba una señora,
cabe mencionar que era hijo de padres divorciados y madre ausente. Es en este
tipo de situaciones en donde uno como docente cumple el trabajo de enseñar
procesos educativos pero muchas veces los padres de familia confunden esta
labor con llegar a ser más allá que sólo docente. Claro, somos quienes pasamos
más tiempo con los niños y me recuerda a la lectura “Carta a una madre” y
“Carta a un padre” (Buitrago, 2008) en ambas mencionaba
esta parte del docente con el alumno, ésta relación que se puede llegar a tener
y en ocasiones más estrecha que con el propio padre o madre.
Muchos
padres esperan que la institución los ayude y prepare mejor para cumplir su
función educativa.
Regresando
a la relación familia alumno-escuela, ésta misma se puede dar de forma
intencional casual o dirigida:
La relación casual (Iberoamericanos, 2013) comprende todo el
conjunto de encuentros informales que se producen entre familiares y educadores
y que, generalmente, se da dentro de un proceso de comunicación donde predomina
la función informativa y regulativa.
Es
decir es la que se da cuando el padre de familia llega a la institución y se
encuentra con el profesor, existe desde el saludo hasta un encuentro que tienen
debido alguna falla que ha tenido el alumno. Lo que me recuerda en el jardín de
niños, al llegar los alumnos pasan por un filtro para poder ingresar al
plantel, se hace una revisión del niño para que se descarte alguna enfermedad
visible o falta de higiene, en tal caso se le comenta al padre de familia y de
ser positivo se le dan algunas recomendaciones.
La relación intencional
y dirigido, (Iberoamericanos, 2013) se realiza mediante
diferentes vías. Entre las más usuales y productivas se encuentran: las
escuelas de padres, las consultas de familia y encuentros individuales, las
visitas al hogar y las reuniones de padres.
Es
decir, ésta relación se da cuando existen las juntas de firmas de boletas con
los padres del alumno individualmente. Hay escuelas que realizan una vez al mes
las llamadas “escuelas de padres” en las cuales existen temas de interés para
la educación de sus hijos.
La
colaboración de los padres en la escuela contribuye a la continuidad de las
influencias educativas.
En
México existen leyes que regulan la educación de las personas, mencionando así
el Artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que
dice:
La
educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente todas las
facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria y la
conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la
justicia.
Por lo
que todos tenemos derecho a ir a la escuela, y poder tener una preparación que
nos ayude en la vida. Así también el Artículo 4° de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos habla de la igualdad del hombre y la mujer ante la
ley, respetando el ejercicio de la educación para todos.
Los niños y las niñas tienen
derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación
y sano esparcimiento para su desarrollo integral.
Los ascendientes, tutores y
custodios tienen el deber de preservar estos derechos. El Estado proveerá lo
necesario para propiciar el respeto a la dignidad de la niñez y el ejercicio
pleno de sus derechos.
El Estado otorgará facilidades
a los particulares para que coadyuven al cumplimiento de los derechos de la
niñez.
Toda persona tiene derecho al
acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el
Estado en la materia, así como el ejercicio de sus derechos culturales. El
Estado promoverá los medios para la difusión y desarrollo de la cultura,
atendiendo a la diversidad cultural en todas sus manifestaciones y expresiones
con pleno respeto a la libertad creativa. La ley establecerá los mecanismos
para el acceso y participación a cualquier manifestación cultural.
La
Declaración de los Derechos del Niño en su artículo 7° menciona a la educación
obligatoria y la responsabilidad que tienen los padres de la orientación de la
misma, la responsabilidad que deben de tener para con sus hijos y encaminarlos
a la educación.
Artículo 7º (Declaración de los derechos del niño)
El niño tiene derecho a recibir
educación que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas
elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le
permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes
y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social y llegar a
ser un miembro útil de la sociedad.
El interés superior
del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su
educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a
sus padres.
El niño debe
disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar
orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las
autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.
Por
parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) se publicó un marco de
convivencia que deja por escrito los derechos y obligaciones de los niños en
educación básica y que los padres tienen desde llevarlos con puntualidad a la
escuela y colaborar con sus actividades escolares. (Pública, 2011)
Existe
entonces leyes que protegen a lo sniños para recibir educación de calidad y
señalan a los padres de familia y/o tutores a tener la responsabilidad de que esto se cumpla, así mismo de la
convivencia que existe entre sus hijos y ellos mismo.
Es una
obligación moral que se debe de tener para y con los niños, lamentablemente
esto no siempre es así. La relación ideal sería un trabajo en conjunto padres y
docentes para llevar favorablemente encaminado a niño. Pero también ideal sería
que los padres se involucren en la educación de sus hijos.
Algunas
ideas para la integración de los padres en la educación de sus hijos:
·
Favorecer
las actividades extra curriculares en los centros educativos en donde exista
una participación de ambos lados y así tengan ideas claras de lo que sucede
alrededor de los niños.
·
Talleres
educativos, que tengan como fin la integración familiar y a su vez aprendizaje
formativo.
·
Crear
conciencia mediante escuelas de padres, talleres y pláticas de orientación, de
la importancia qu se tiene trabajar como equipo familia-docente para buen
funcionamiento educativo del alumno.
·
Hay
que tomar en cuenta las dificultades que tienen algunos padres para apoyar a
sus hijos en el proceso de enseñanza-aprendizaje y así tener otras perspectivas
de apoyo.
Si bien
es cierto que las relaciones familiares han cambiado su dinámica, también lo es
la forma de educación que ahora se tiene dentro y fuera del hogar.
Una vez
que el niño sale de la escuela para ir a su casa, ahí empieza el trabajo de los
padres, el cual deberá de fundamentar lo que el docente trabajó durante el día
y reforzarlo.
La
educación de los niños está en manos del docente que cada semana lleva un
conocimiento educativo al aula para transmitirlo y que sea practicado fuera del
ámbito escolar. También en manos de los padres presentes en la educación que
día a día son portadores de conocimientos, valores enseñanzas, reglas y normas
transmitidas en el hogar que favorecerán su vida futura.
Conclusiones
El papel de la familia
es fundamental en la educación de los hijos, ya que es aquí donde se empieza a construir el futuro de cada
persona. Es el modelo y guía de la conducta del niño.
La familia está considerada como una de las fuerzas más poderosas
en la educación y formación de la personalidad y de los
valores como estructura compleja de esta. La familia es referencia de
vida de cada persona en la sociedad.
En el hogar se producen procesos básicos: la expresión de sentimientos, adecuados o
inadecuados, la
personalidad del niño y patrones de conducta; todo esto se aprende en la dinámica familiar.
El objetivo en comùn que
se tiene con los padres y maestros es brindar la mejor educación preparàndo asì
a los alumnos para el éxito futuro.
Los valores que son
transmitidos han sido perdidos en la mayor parte de la educación hoy en día.
Cada vez se van desvanenciendo asi también las relgas y normas que ya no son
posibles ver en los alumnos.
La familia y la escuela
son los dos contextos más importantes para el desarrollo humano.
La relación entre padres
y docentes tiene que ser de cordialidad para poder llegar a un acuerdo en
cuanto a objetivos, criterios de educación y trato con los niños. Una buena
relación entre èstos facilitará el proceso de enseñanza-aprendizaje en el niño
Como docentes seamos
quienes involucren a los padres en la educación de los niños, integrándolos en
las actividades académicas.
Como padres,
acerquémonos a nuestros hijos en sus tareas, en sus proyectos y hagamos un
equipo con sus maestros, tenemos el mismo objetivo, la educación.
"Los padres solos no pueden educar a sus hijos,
hagan lo que hagan, porque no pueden protegerlos de otras influencias muy
poderosas. Los docentes solos no pueden educar a sus alumnos, por la misma
razón. La sociedad tampoco puede educar a sus ciudadanos, sin la ayuda de los
padres y del sistema educativo. La intervención de padres y maestros es
imprescindible, pero todos debemos conocer sus limitaciones y reconocer que en
la tupida red de influencias en que vivimos, todos ejercemos una influencia
educativa, buena o mala por acción o por omisión… Es imprescindible una
movilización educativa de la sociedad, que retome el espíritu del viejo
proverbio africano: para educar a un niño hace falta la tribu entera".
José Antonio Marina
(2012)
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